martes, 31 de julio de 2012

Sobrevivir




Aprendí a amar aun padre ausente

y una madre distante.

Aprendí a vivir en un mundo de mentiras.

Entre juegos y engaños,

y palabras cortantes

Nunca tuve un saludo sincero que contestar,

Pero varias mentiras que procesar

La ilusión perdida de un niño agoniza en un rincón

Los gritos silencia el llanto perdido

Apaguen la luz para no ver las lágrimas derramar



Aprendí a reír en vez de llorar

A rezar a un dios no presente

Deje de creer en la ilusión de un niño

Aprendí a crecer sin esperanza

Y a sobrevivir de un mundo cruel

José M. Guizado Castillo



jueves, 19 de julio de 2012

El día que no este...

El día que me muera se dirán muchas cosas,
desde los lastimosos llantos hasta las verdaderas muestras de dolor
(si es que abra alguno)


Muchos dirán de la vida que no viví,
de las decisiones que no tome,
otros simplemente me calificaran de loco,
yo simplemente estaré feliz al no volverlos a ver.


Me canse de vivir en un mundo de hipocresías
donde la gente que no te lleva,
aquella que habla a tus espaldas;
te saluda con una sonrisa de mentiras solo por conveniencia,
(tal vez sea el siguiente paso de la evolución ser hipócritas para poder subsistir)


Me canse de vivir en un mundo de mentiras,
toda mi vida sonrisas falsas,
lágrimas reprimidas,
sollozos a oscuras,
ser catalogado el loco de la familia,
pero como no ser loco cuando creces en un mundo de locuras


Y el único cuerdo en ese mundo es aquel héroe muerto al que nunca conocimos;
extrañare a mis amigos fieles...
aquellos que nunca me detuvieron cuando me equivocaba
sino me acompañaban en mis errores
y esperaban mi caída
para reírnos juntos de los malos pasos
y con el brazo estirado para poder levantarme


Y cuando ya no este con ustedes
y la mujer del vestido negro
me reciba con un frio beso
has de saber que en lo mas profundo de mis penas
tu recuerdo presente esta


Mujer amada y odiada,
que hasta en mi muerte
te tendré presente.


Y serás la amante
de mi sueño eterno
y en mi memoria estarás
como recuerdo de lo mejor de mi vida



lunes, 16 de julio de 2012


Carta a Dios

No sé si se deba a la semana que paso, o las veces que rece y nunca fueron contestadas, pero de que algo es seguro es que tenía que hablar con Ud. Y pienso que esta es la forma más directa de poder comunicarme (los rezos, plegarias, cantos u otra cualquier forma de llegar a usted siempre me parecieron una ridiculez), sabes que no soy una persona muy creyente, es mas he tenido mis dudas de la existencia de un ente muy superior a pesar de que me crie y bautice en la creencia católica; no he ido muchas veces a la iglesia, podemos contar unas 10 veces en toda mi vida y la mayoría han sido por misas para alguien que ya no esta en este mundo y debes de ser consiente que tus representantes no la hacen muy bien, aunque he conocido unos pocos que si me han logrado sorprender, son personas muy inteligentes eso no se puede negar.
He tratado de llegar a ti (disculpa la tuteada, pero es muy formal el Ud. Y pienso que estamos entre amigos); pero pienso que no lo he logrado aún (y seguir un libro escrito hace tiempo por personas que ya no existen y que su creación solo sirvió para poder influir políticamente a un Imperio no me lo creo), por lo cual espero poder hacerlo, no se si alguna vez lo logre, pero espero hacerlo pronto.
Tal vez en mi búsqueda por encontrarte hiso que en alguna parte del camino perdiera mi rumbo, pero en el tiempo recorrido pudiste darme pistas de tu existencia y tal ves eso hiso que no dejara de intentarlo, a veces pienso que cruzamos caminos yo por mi parte sin darme cuenta. Pienso que estuviste presente aquella vez que la bala no salió, en los amigos que conocí, en el amor de una madre, aquellas veces que no decidí darme por vencido, disculpa por las veces que pensé que fuiste injusto cuando te llevaste a mi padre y mi hermano muy seguida la partida entre ellos, pero tu sabias que ellos eran muy unidos y mi papá no hubiera aguantado enterrar a un hijo mas.
Sabes mas que una plegaria de suplicas y pedidos esta carta es para agradecerte (los pedidos lo dejo para el gordo bonachón de navidad); gracias por la vida que vivo, por los buenos y malos momentos de los malos aprendí de ellos y los buenos pues algo bueno tenia que pasar para poder alegrar la existencia; gracias por los amigos que tengo aunque a la mayoría los termino defraudando, aún hay alguno que confía en mi; gracias por darme una oportunidad en este juego llamado vida.
Tal ves algún día nos encontremos y nos tomemos un café, pero mientras eso momento llegue aún  te seguiré buscando muy a mi manera y a mi estilo.
Cuídate, y bueno que tu te bendigas.
Atte.
Tu hijo algo errante.
José Guizado Castillo

sábado, 14 de julio de 2012

A volver a retomar el blog, este espacio es para publicar algunos escritos míos, espero sea del agrado del lector.