Carta a Dios
No sé si se deba a la semana que
paso, o las veces que rece y nunca fueron contestadas, pero de que algo es
seguro es que tenía que hablar con Ud. Y pienso que esta es la forma más
directa de poder comunicarme (los rezos, plegarias, cantos u otra cualquier
forma de llegar a usted siempre me parecieron una ridiculez), sabes que no soy
una persona muy creyente, es mas he tenido mis dudas de la existencia de un
ente muy superior a pesar de que me crie y bautice en la creencia católica; no
he ido muchas veces a la iglesia, podemos contar unas 10 veces en toda mi vida
y la mayoría han sido por misas para alguien que ya no esta en este mundo y
debes de ser consiente que tus representantes no la hacen muy bien, aunque he
conocido unos pocos que si me han logrado sorprender, son personas muy
inteligentes eso no se puede negar.
He tratado de llegar a ti
(disculpa la tuteada, pero es muy formal el Ud. Y pienso que estamos entre
amigos); pero pienso que no lo he logrado aún (y seguir un libro escrito hace
tiempo por personas que ya no existen y que su creación solo sirvió para poder
influir políticamente a un Imperio no me lo creo), por lo cual espero poder
hacerlo, no se si alguna vez lo logre, pero espero hacerlo pronto.
Tal vez en mi búsqueda por
encontrarte hiso que en alguna parte del camino perdiera mi rumbo, pero en el
tiempo recorrido pudiste darme pistas de tu existencia y tal ves eso hiso que
no dejara de intentarlo, a veces pienso que cruzamos caminos yo por mi parte
sin darme cuenta. Pienso que estuviste presente aquella vez que la bala no
salió, en los amigos que conocí, en el amor de una madre, aquellas veces que no
decidí darme por vencido, disculpa por las veces que pensé que fuiste injusto
cuando te llevaste a mi padre y mi hermano muy seguida la partida entre ellos,
pero tu sabias que ellos eran muy unidos y mi papá no hubiera aguantado
enterrar a un hijo mas.
Sabes mas que una plegaria de
suplicas y pedidos esta carta es para agradecerte (los pedidos lo dejo para el
gordo bonachón de navidad); gracias por la vida que vivo, por los buenos y
malos momentos de los malos aprendí de ellos y los buenos pues algo bueno tenia
que pasar para poder alegrar la existencia; gracias por los amigos que tengo
aunque a la mayoría los termino defraudando, aún hay alguno que confía en mi;
gracias por darme una oportunidad en este juego llamado vida.
Tal ves algún día nos encontremos
y nos tomemos un café, pero mientras eso momento llegue aún te seguiré buscando muy a mi manera y a mi
estilo.
Cuídate, y bueno que tu te
bendigas.
Atte.
Tu hijo algo errante.
José Guizado Castillo
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